Creé Pride para conmemorar los veinte años del matrimonio igualitario en España. Sobre madera construyo una bandera del Orgullo fragmentada: sus colores están descompuestos, pero seguimos reconociéndola. En el centro incorporo la portada original de El País del 3 de julio de 2005, con la marcha de Madrid que celebraba aquel derecho recién conquistado.
Una línea de flores recorre el periódico y forma las siluetas de Federico García Lorca, Gloria Fuertes, José Mantero, Maruja Mallo, La Veneno y José Pérez Ocaña. Reúno a estos referentes por sus distintas formas de abrir espacios de libertad: desde el arte, la visibilidad, la disidencia y el desafío a lo que se esperaba de ellos.
«No llegaron, pero abrieron puertas» recuerda especialmente a quienes murieron antes de ver esa conquista. El homenaje reúne también a quienes sí la vivieron y cuya presencia ayudó a otras personas a reconocerse y mostrarse. Junto a ellos incluyo el símbolo del Frente de Liberación Homosexual de Castilla, como reconocimiento a la lucha colectiva y a quienes trabajaron desde el anonimato.
Para mí era importante utilizar el periódico original. Esa hoja estuvo ahí cuando la noticia acababa de suceder. Al intervenirla, acerco la celebración de aquel día a las vidas y las luchas que la precedieron.
En Pride celebro los derechos que hemos conquistado y mantengo presente lo que costó llegar hasta ellos. El matrimonio igualitario forma parte de nuestra vida porque hubo personas que lucharon, se expusieron y abrieron puertas antes que nosotros. Recordarlas es también reconocer nuestra responsabilidad de defender lo conseguido: no podemos permitir que esos derechos se pierdan ni que se olvide la historia que los hizo posibles.